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Columna Invitada

OTT

Dado que las nuevas generaciones de internautas desean ver lo que ellos quieren cuando y donde ellos prefieren, el modelo de una TV impositiva en horario y contenido podría llegar a ser obsoleto.

 

Han pasado ya 88 años desde la aparición del primer canal de televisión, el WRGB de N.Y, que en 1928 inició operaciones utilizando la entonces tecnología experimental de la TV electromecánica. Desde entonces el principio básico de este medio de comunicación no había sufrido cambios radicales, es decir, la emisora decidía el horario y tipo de contenido a transmitir y el público debía sintonizar para tener acceso a los programas. Así había sido hasta hace poco.

De acuerdo con cifras oficiales, en el año 2013, 94.9% de los hogares en México contaban con al menos un televisor1, para 2015 esta cifra se ubicó en 93.5%2.  Aunque las encuestas realizadas por el INEGI no explican la causa de dicha disminución, si muestran un aumento en el número de hogares mexicanos con al menos una computadora en casa. En 2013 esta cifra era de 35.8%1 mientras que para 2015 ya era de 44.9%2.

Se trata de una tendencia a nivel mundial y aunque el público sigue ávido de contenido audiovisual, lo que está cambiando, gracias al Internet de banda ancha, es la manera en que la gente tiene acceso a dichos contenidos.

 

¿Qué es OTT y con qué se come?

El término OTT (Over-The-Top) se refiere a todos los servicios que pueden ser entregados a través de Internet, muchos de los cuales han venido a desplazar el antiguo modelo donde un proveedor ofrecía un servicio dedicado. El ejemplo más claro es el de la telefonía y los mensajes de texto, mismos que están siendo reemplazados por aplicaciones que usan Internet como transporte (Skype, Whatsapp, SnapChat, WeChat, etc.). En el caso del contenido multimedia ocurre lo mismo, en los últimos cinco años las empresas que ofrecen audio y video de alta calidad vía streaming, han experimentado un crecimiento sin precedentes.

Una de las grandes ventajas de estos servicios es que no están limitados a un tipo de dispositivo. Un usuario puede disfrutar de sus películas a través de su computadora, tableta, teléfono inteligente, SmartTV, o bien, mediante equipos con acceso a Internet conectados a su televisor, tales como: consolas de video juegos o reproductores de video.

Tan sólo en México, al término de la primera mitad de 2016, 77.1% de los usuarios de Internet, equivalente a 47.5 millones de personas, han visto contenidos audiovisuales en línea, de los cuales, 5.6 millones ya se han suscrito a algún tipo de servicio para tener acceso a programas y películas en línea, lo cual representa un aumento de 44.5% con respecto al año pasado, de acuerdo al estudio “Hechos Estilizados del Mercado de Servicios OTT”, realizado por The Competitive Intelligence Unit.

 

Millenials + OTT = cambio de paradigma

Un elemento que ha acelerado el cambio hacia las plataformas OTT es la llamada generación “Millenial”, jóvenes menores de 30 años que crecieron acompañados del Internet y ahora forman parte importante de la actividad económica, tanto en países desarrollados como en naciones emergentes.

A diferencia del antiguo modelo donde el espectador debía sujetarse a los horarios y contenidos ofrecidos por una emisora, en el contexto actual es el usuario quien decide el día de la semana y el momento del día que dedicará a ver un programa, serie o película.

El cambio de los hábitos digitales en nuestro país también es evidente, un estudio de la Asociación Mexicana de Internet AMIPCI, reveló que ver películas y series vía streaming ocupa la quinta posición dentro de las principales actividades en línea de los mexicanos (52%), empatada en porcentaje con la de escuchar música por Internet que se situó en la sexta posición4.

Asimismo, dicho estudio indica que el 31% de la población encuestada que aún no ha visto películas o series por Internet, planea hacerlo en los próximos 12 meses4.

 

De la distribución a la producción y la exclusividad

Las condiciones actuales del mercado, así como la creciente demanda de contenidos de calidad por parte de las nuevas generaciones, ha dado lugar a un fenómeno digno de tomarse en cuenta, donde el universo OTT dejó de ser sólo un medio de distribución de contenidos – que fueron explotados primero en TV o cine-, para convertirse en productor de los mismos. Como ejemplo, es posible citar que la Academia de Artes y Ciencias de la Televisión ha otorgado, hasta la fecha, 414 nominaciones y concedido 90 premios Emmy a series producidas por el principal proveedor de OTT a nivel mundial.

Por otra parte, otro hecho sin precedentes en México ocurrió durante la pasada edición de los Juegos Olímpicos, ninguna de las dos principales televisoras (no estatales) transmitió las competencias; siendo un operador de contenido vía Internet, quien obtuvo los derechos exclusivos de tan importante evento. Como resultado, los usuarios abonados al servicio de dicha empresa y el público en general, pudieron disfrutar de la justa olímpica desde sus teléfonos celulares, computadoras, tabletas, etcétera; con la ventaja adicional de poder verlos en el momento que su horario laboral les permitiera, en el lugar de su preferencia y las veces que desearan; como en el caso de las ceremonias de apertura y clausura, así como las finales de cada disciplina.

“Nos encontramos en un momento clave de disrupción en los medios de comunicación, en donde el principal motor para este cambio es la tecnología de redes. Aun cuando para el usuario doméstico dicha tecnología es totalmente transparente, es necesaria una gran infraestructura para soportar la enorme cantidad de datos que implica entregar video en alta definición a millones de usuarios en forma simultánea y de manera confiable e ininterrumpida”, comenta al respecto, Munir Dabaghi, Gerente de Ingeniería en Juniper Networks México

“Los proveedores de servicios de Internet, deben contar con redes sólidas y confiables para que la calidad de dichos servicios entregados al consumidor a través de ellas sea siempre consistente, asimismo, las empresas encargadas de distribuir contenido multimedia, deben tener la capacidad de responder con agilidad a las demandas de cada usuario, ofreciendo opciones de personalización para cada abonado y soportando un número cada vez mayor de conexiones. En todos los casos, son las redes seguras, inteligentes y escalables lo que hace posible que la forma de ver televisión haya evolucionado a esta nueva etapa. En Juniper Networks estamos comprometidos con la innovación constante, por ello ofrecemos la mejor tecnología disponible tanto para operadores como para proveedores de contenidos”, explica Dabaghi.

Actualmente los equipos y tecnología Juniper Networks, hacen posible la entrega de contenidos multimedia gracias a su presencia en las redes de los principales operadores a nivel, así como en los centros de datos de los más importantes proveedores de contenido OTT.

 

1  Módulo sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares, INEGI, 2013

2  Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de TIC en Hogares, ENDUTIH 2015

3  “Hechos Estilizados del Mercado de Servicios OTT”, The Competitive Intelligence Unit, 2016

 

4  12º Estudio sobre los Hábitos de los Usuarios de Internet en México, AMPCI, 2016

El internet de las cosas

Uno de los conceptos que ha cobrado más popularidad en los últimos años es el llamado Internet de las Cosas o IoT, por sus siglas en inglés. Al escuchar el término es inevitable pensar en “cosas” conectadas a la supercarretera de la información, sin embargo, no siempre logramos imaginarnos para qué. Estas son algunas de las cosas que ocurrirán en el futuro gracias al IoT.

Algo de historia

El término “Internet of Things” fue acuñado por Kevin Ashton, director ejecutivo del Auto-ID Center del MIT, en 1999; sin embargo, la idea de conectar dispositivos para ser monitoreados o controlados remotamente usando Internet nació mucho antes. Hagamos memoria.

En 1982, cuatro estudiantes de la Escuela de Ciencias de la Computación de la Universidad Carnegie Mellon, decidieron conectar la máquina dispensadora de refrescos de cola a la red de la universidad y ejecutar un programa en el servidor que monitoreara su estatus. De este modo cualquier estudiante podía saber si valía la pena hacer el viaje hasta la máquina. Cabe señalar, que el tipo de solicitud de información usada para saber si existían refrescos disponibles, formaba parte de los protocolos de ARPANET (hoy Internet), por lo que el estatus de la máquina, ya legendaria, era también consultable remotamente, así que es válido considerar éste como el nacimiento del Internet de las Cosas.

Más adelante John Romkey, graduado del MIT, creó el primer electrodoméstico operable vía Internet, un tostador que podía ser encendido o apagado usando el protocolo TCP/IP, mismo que causó furor durante el evento Interop 1990.

 

¿Por qué hasta ahora?

En IoT, se le llama “cosas” a todo objeto, equipo, máquina, edificio, vehículo, animal, planta o persona capaz de conectarse a Internet de manera automatizada y sin la intervención de un usuario. Naturalmente, no es lo mismo conectar una máquina de soda o un tostador a la red, que a miles de millones de objetos y personas simultáneamente. De hecho, en los albores de este concepto existía una limitación infranqueable: la cantidad de direcciones IP disponibles. Con la llegada del IPV6 en 2011, el límite dejó de existir, ya que el nuevo estándar admite hasta un un decillón (1066) de direcciones. Como lo explica Steve Leibson, miembro senior del IEEE, destacado ingeniero y articulista, — si la tierra fuera una esfera con una superficie plana de un átomo de altura, con IPV6 sería posible asignar una dirección única a cada uno de esos átomos y los de 100 planetas iguales más—.

 

Un vistazo al futuro

1. Monitores de salud en tiempo real

Gracias a IoT, sensores implantados en el cuerpo de una persona con enfermedad cardíaca, detectarán arritmias y otras alteraciones en tiempo real, las cuales una vez analizadas, podrán alertar al paciente de una inminente situación de emergencia incluso antes de que ocurra; asimismo, alertar a su cardiólogo y, de ser necesario, a una unidad de emergencia en caso de infarto.

Lo mismo podría aplicarse en un futuro para personas con distintos tipos de padecimientos que requieran constante monitoreo.

 

2. Servicios en tiempo real

Imaginemos un accidente automovilístico. Luego del impacto, los sensores en el auto envían información a un centro de datos, lo cual dispara una alerta a la compañía de seguros y de acuerdo a la fuerza de la colisión, a los cuerpos de emergencia.

Por otro lado, en una gran empresa los sensores instalados en las múltiples copiadoras e impresoras detectan que, de acuerdo al promedio de uso diario, el papel y el tóner de algunos equipos se agotará en un par de días. De inmediato se genera una orden para resurtir los insumos de los departamentos afectados y justo en el momento en que se agotan los consumibles es posible reabastecerlos.

 

3. Menos contaminación

En grandes ciudades, como la capital de nuestro país, la contaminación es causada, entre otras cosas, por congestionamientos de tránsito y vehículos que emiten partículas demasiado contaminantes. En un día laboral normal, vialidades inteligentes detectan si es necesario modificar el tiempo de alto en determinados cruces para distribuir mejor la carga vehicular. Del mismo modo, la verificación de emisiones contaminantes, se realiza de forma remota y automatizada mediante sensores instalados en los vehículos, mismos que reportan a las autoridades qué autos contaminan menos, para otorgar o revocar los permisos para circular más o menos días. Si algún vehículo circula en un día no autorizado, los sensores en la ciudad pueden detectarlo y emitir la sanción correspondiente.

 

4. Casas más inteligentes

En el hogar inteligente del futuro, no sólo pueden ser accionados algunos electrodomésticos remotamente; sino que los distintos equipos en la casa identificarán cuándo el o los habitantes, están próximos a llegar y podrán encender las luces, el aire acondicionado, el calentador de agua, incluso prepararán café y encenderán la TV. Del mismo modo detectarán cuándo el último miembro de la familia ha salido y activarán los sistemas de alarma

 

5. No más objetos perdidos

Actualmente es posible rastrear teléfonos celulares o vehículos, pero si un llavero, una bicicleta o un portafolios pudieran estar conectados permanentemente a Internet, el dueño podría localizarlos realizando una simple búsqueda en su navegador.

Estos escenarios podrían tardar algunos años en materializarse, sin embargo, para que esto sea posible es necesario que los operadores y proveedores de servicios de Internet adopten la tecnología requerida, para soportar los millones de dispositivos que día con día se sumarán al Internet de las Cosas. Del mismo modo, será indispensable que la red sea automatizada, ágil y capaz de adaptarse a las crecientes necesidades de sus usuarios.

Juniper Networks desarrolla la tecnología necesaria para que el Internet de las Cosas sea una realidad, brindando a los operadores soluciones flexibles, que reducen la complejidad en la administración de sus redes y les permiten adaptarse a las crecientes necesidades de un mundo cada vez más conectado, donde la confiabilidad, seguridad y flexibilidad son puntos clave para impulsar la evolución de los servicios que el usuario final y sus dispositivos requieren.

 

 

 

Actualmente las empresas enfrentan todo tipo de retos tales como, lanzar productos y servicios innovadores en tiempos cada vez menores o migrar su infraestructura de red hacia la siguiente generación tecnológica, por decir algo. Sin embargo, las firmas de servicios financieros enfrentan un panorama mucho más complejo, pues además de cerciorarse de que sus redes sean ágiles, escalables y seguras, deben de cumplir las más estrictas regulaciones internacionales. Es aquí donde un modelo de nube híbrida sustentado por la tecnología adecuada, puede dar el equilibrio deseado entre costo, riesgo y agilidad.

Los beneficios del cómputo en la nube en cuanto a costo y agilidad son tan convincentes como evidentes. El costo total de propiedad se reduce enormemente al migrar hacia un ambiente de nube; primero a través de los ahorros de capital, ya que se minimiza la necesidad de adquirir hardware; posteriormente en un recorte a los gastos de operación. Asimismo, la agilidad que se gana es significativa, al mismo tiempo que se logra que la empresa se desvincule de los sistemas heredados.

Las ventajas en costo y agilidad son indiscutibles, sin embargo, al tocar el tema del riesgo, los retos son muy importantes. Para las empresas de servicios financieros la nube pública a menudo se considera aceptable para ciertas necesidades internas, pero no para aplicaciones que den la cara al cliente. Por otro lado, la nube privada sólo atiende algunas de las preocupaciones que surgen del manejo de información, que es sumamente sensible. Es aquí donde crece el interés en la nube híbrida, ya que permite un ruteo inteligente a través de redes públicas o privadas para optimizar los beneficios de cada escenario.

 

La seguridad es vital

Cada jurisdicción –nacional o local-  tiene sus propias exigencias para el manejo de la información, su integridad, resiliencia y encriptación, mismas que determinan cómo puede ser compartida más allá de los límites físicos. Esto implica serias dificultades para los bancos multi-nacionales y globales, o bien, para las empresas distribuidas que cuentan con oficinas dispersas geográficamente y que deben atender solicitudes de clientes, procesamiento de préstamos, etc.

Alcanzar un equilibrio entre la nube pública y la privada, es de vital importancia para las firmas de servicios financieros pues, de lograrlo, podrán disminuir sus costos y ser más ágiles en un panorama lleno de amenazas como el phishing o el ransomware, entre muchas otras. Es una tarea difícil, pero vale mucho la pena.

 

Regulaciones, un panorama complejo.

Por otro lado, las regulaciones que deben de cumplir las firmas de servicios financieros son extremadamente complicadas, pues éstas cambian de un país a otro. Por ejemplo, las regulaciones en Alemania pueden diferir de las del resto de la Unión Europea, lo cual da lugar a un sin número de cambios y ajustes necesarios para logar acuerdos internacionales. Incluso algunos bancos han enfrentado multas de miles de millones de dólares, por incumplir pequeños detalles en la normatividad. Sin embargo, en ocasiones el costo de cumplir con las regulaciones es mayor que la multa misma. En un entorno tan complejo la implementación de un ambiente en la nube, no debe, por ningún motivo, complicar más este panorama.

Por ello la arquitectura MetaFabric de Juniper y las redes seguras definidas por software (SDSN) son una excelente opción. Se trata de un diseño abierto y robusto para centros de datos de nube híbrida, basados en una combinación de plataformas de ruteo, switcheo y seguridad. Dicha arquitectura permite la colocación de firewalls en cualquier ambiente X86, al brindar una flexibilidad semejante a la que disfrutan los bancos en sus nubes privadas, lo que otorga la posibilidad de llevar las mismas políticas internas a un ecosistema en la nube.

Otros fabricantes cuentan con ofertas basadas en la nube aptas para instituciones de servicios financieros en países específicos, sin embargo, la mayoría de los bancos multi-nacionales necesitan implementar soluciones específicas y personalizadas que vayan más allá de los requerimientos oficiales (por ejemplo, rutinas únicas para transacciones entre similares de ciertos países). La automatización de Juniper hace frente a las obligaciones de las empresas de servicios financieros y bursátiles y va un paso adelante, al brindar la flexibilidad para implementar rutinas específicas que cada institución necesite.

Otros proveedores han comenzado a difundir ofertas basadas en la nube que cumplen con los requerimientos de los servicios financieros, por medio de introducciones a determinados países. Aunque esto puede ser efectivo a un nivel genérico, la mayoría de los bancos multi-nacionales necesitan implementar obligaciones concretas y personalizadas que vayan más allá de los mandatos formales (por ejemplo, rutinas únicas para transacciones entre similares de ciertos países).

En Juniper creemos que la velocidad no tiene que llegar a costa de un riesgo adicional y que SDSN puede ayudar a avanzar en ambas metas.

 

* Harpreet Geekee, CTO y director senior de Administración para la Industria Vertical de Servicios Financieros Globales en Juniper Networks.

* Por Alexandre S. Cezar

 

Las grandes empresas están explorando las posibilidades que ofrecen las soluciones de container (contenedores). Pero, ¿a qué nos referimos? Los contenedores son entornos portátiles y aislados, que permiten a los desarrolladores de software empaquetar aplicaciones con todos los enlaces y bibliotecas necesarias para su ejecución. El uso de esta tecnología mejora la eficiencia de los equipos de software, ya que facilita el trabajo conjunto de sus integrantes, al tiempo que favorece la implementación de aplicaciones en ambientes no heterogéneos.

En las grandes compañías, el conjunto de aplicaciones de software como ERP o CRM, a menudo comienzan como simples proyectos, pero, con el tiempo, se convierten rápidamente en "torpes" e ineficientes, con un código-fuente monolítico que obstruye el progreso de los equipos de desarrolladores. Para superar esta deficiencia, un nuevo enfoque disgrega la aplicación en componentes más pequeños, conocidos como microservicios. La adopción de esta arquitectura da a los dispositivos de desarrolladores, eficiencia operativa en función del pequeño código fuente de cada unidad de la aplicación.

 

En la medida en que el software pasa a través de diversas etapas del proceso, puede avanzar de la PC del desarrollador, a un entorno de laboratorio o pruebas; o moverse de uno físico a uno virtual y por fin, pasa a la producción. En cada uno de estos ambientes, la aplicación debe tener un rendimiento consistente. La tecnología de container resuelve el problema de los desarrolladores de software para encapsular un componente de la aplicación en un solo paquete ligero. Basada en Linux, dicha tecnología promete funcionar consistentemente entre un ecosistema de ordenador a otro, ya sea virtual o físico.

 

Los contenedores son también una herramienta ideal para DevOps *, tanto para los desarrolladores, como para los administradores de sistemas, porque liberan a los primeros para mantener su atención en su actividad principal, mientras el equipo de operaciones se beneficia de la flexibilidad, menores zonas ocupadas en el centro de datos y costos más bajos.

 

La tecnología de container funciona mejor cuando a cada elemento se le asigna un proceso simple. Así, iniciar la implementación de una arquitectura de microservicios para una gran aplicación o un proyecto de software, puede representar una intensa demanda de recursos, pero es un esfuerzo que es recompensado por las ganancias de agilidad, obtenidas por la velocidad de ejecución de los contenedores, que va de milisegundos a segundos. La carga de la aplicación en el container, utiliza el kernel del servidor que aloja el sistema operativo, lo que excluye la necesidad de recuperar el sistema (OS) como parte del proceso inicial.

 

Gestores de Contenedores

El grupo de máquinas virtuales o físicas en los que pueden ser ejecutados los contenedores se llama clúster, y requiere ser monitoreado. Como parte de la evolución de las tecnologías de container, las empresas pueden utilizar las herramientas de gestión como OpenShift y Kubernetes, desarrollado por Google, en colaboración con Docker (proyecto OpenSource que proporciona una plataforma para los desarrolladores y administradores de sistemas, que permite crear contenedores). Además de funcionar como equipo de ejecución de containers, Docker también proporciona la gestión de sus sistemas de archivos.

En general, las herramientas de administración del clúster como Kubernetes, crean una abstracción a nivel de componente de la aplicación. Esta abstracción, llamada pod, incluye un grupo de uno o más contenedores, almacenamiento compartido y las opciones para operarlos. Agendar pods en una máquina en el clúster, representa el Docker ejecutando un container.

Las compañías adoptarán cada vez más arquitecturas de microservicios y aplicaciones en ambientes virtualizados y de nube, usando soluciones innovadoras como contenedores.

* Alexandre Cezar es consultor CISSP y experto en seguridad de redes e informaciones en Juniper Networks.

 

DevOps: Conjunción de desarrollo y operaciones. Es una práctica centrada en la colaboración y comunicación entre los desarrolladores de software y otros profesionales de TI, mientras que automatiza los procesos de cambio en la entrega de software e infraestructura. Su objetivo es establecer una cultura y un entorno en el que las tareas a desarrollar, probar y desplegar el software se puedan procesar de forma rápida, frecuente y fiable. - Ver más en:

http://www.junipernetworks.com.br/container-uma-nova-tecnologia#sthash.195NHcsw.dpuf

seven eleven 

La mayoría de los adultos en nuestro país puede recordar cuando las tiendas de conveniencia (TdC) eran establecimientos donde comprar algún producto para satisfacer algún antojo, adquirir una bebida refrescante en un día caluroso o resurtir los insumos de una fiesta a altas horas de la noche. En cuestión de unos pocos años, se han dado cambios a una velocidad vertiginosa y han sido impulsados por la tecnología.

Las TdC son un eslabón en la cadena evolutiva de las tiendas de autoservicio, la cual inició en 1930 con la inauguración del primer establecimiento de este tipo en Nueva York, Estados Unidos. En ese entones dos factores tecnológicos permitieron que este modelo de venta cobrara auge: el automóvil y el refrigerador. La gente ya podía adquirir más mercancías, incluso en sitios remotos y, lo más importante, conservarlas por más tiempo. Los consumidores ya no tenían que visitar varios comercios todos los días para comprar lo necesario, todo se encontraba en un mismo lugar. En México la primera tienda de autoservicio abrió sus puertas hasta 1958 y la primera de conveniencia en 1976, en Monterrey, N.L.

A pesar de que las tiendas de conveniencia tienen 40 años de operar en México, no fue sino hasta la última década, que este tipo de establecimientos experimentaron un crecimiento sorprendente. Actualmente, se estima que la principal cadena de TdC en México, abre un nuevo punto de venta cada 8 horas y diariamente atiende alrededor de 10 millones de personas.

Gracias a los avances en tecnología de redes, las cajas de las tiendas de conveniencia hoy en día operan como corresponsalías de los principales bancos. Bajo este modelo, un establecimiento puede recibir pagos o depósitos, los cuales al hacerse de manera electrónica son acreditados instantáneamente en la cuenta de destino, incluso en horarios en que las sucursales bancarias se encuentran cerradas. Aunque los trabajadores de la TdC no son empleados del banco y no pueden atender aclaraciones o brindar otros servicios, la ventaja para el consumidor es evidente.

En la actualidad, no sólo se pueden realizar depósitos bancarios en estos puntos de venta, también es posible pagar servicios de telefonía y televisión por cable; realizar y cobrar envíos de dinero; adquirir boletos de autobús; liquidar productos comprados en línea; y pagar algunos trámites de la tesorería, por citar algunos.

Si se piensa en el total aproximado de sucursales de las tres principales cadenas de TdC en la República Mexicana, el número supera los 16,850 establecimientos. Con ello, un banco capaz de sumar más 16,000 cajas, funcionando los 365 días del año, 12 horas al día, tendrá una notable ventaja competitiva, al mejorar la experiencia de sus cuentahabientes; del mismo modo, el establecimiento que ofrece estos servicios se beneficia del aumento de clientes a los que atiende y genera lealtad hacia su marca.

Al igual que el automóvil y el refrigerador en su momento, las nuevas tecnologías en redes hacen posible nuevos modelos de servicio y hábitos en el consumidor, quien ya no tiene que desplazarse hasta una sucursal bancaria, esperar en fila o limitarse al horario de atención del banco. A sólo minutos de su hogar u oficina puede pagar sus servicios, depositar, retirar dinero (en algunos casos) y, naturalmente, adquirir distintos productos que van desde una bebida embotellada hasta un teléfono celular.

Aunque las tecnologías necesarias para garantizar la calidad y disponibilidad de estos servicios, son transparentes para el consumidor final, también son parte indispensable de la nueva realidad de las tiendas de conveniencia, como explica Christian Cruz, ingeniero en sistemas en Juniper Networks México. “Hace un par de años estas sucursales se conectaban únicamente a la red para ver las operaciones que se realizaban y cuánto estaba facturando la tienda, y en el mejor de los casos se utilizaba esa conexión para el circuito cerrado.  Hoy, estas tiendas tienen acceso a una mayor población, por eso se busca ofrecer mayores servicios, lógicamente se requiere más capacidad para procesar esas operaciones y, sobre todo, hacerlo de manera segura, especialmente cuando hay interacción con portales bancarios. Podemos afirmar que, el enlace a Internet dejó de ser un gasto de operación y empezó a generar ganancias para los comercios.”

Este modelo llegó para quedarse y cada vez más establecimientos se sumarán a la competencia por ofrecer más funcionalidades, con una mejor experiencia para sus clientes, ya que cualquier empresa que tenga sucursales, sin importar su giro, puede optar por implementar este tipo de servicios. La clave es que la empresa identifique, con ayuda de un integrador, los requerimientos para poder ofrecerlos, luego de lo cual es posible realizar el despliegue, como explica Cruz, “No existe una gran complejidad para implementar este tipo de soluciones, gracias a los socios de negocio especializados con los que cuenta Juniper, podemos llevarlo a cabo de manera masiva”.

“En E.U. prácticamente todas las sucursales de este modelo ya cuentan con la tecnología para estos servicios. Por otro lado, en México tenemos empresas muy maduras que han estado trabajando en este tipo de soluciones, aunque aún hay grandes oportunidades de negocio con muchas de ellas, pues la gran mayoría están ya preparadas para operar en este escenario”, agrega Cruz.

Aunque el futuro de la tecnología detrás de estos servicios estará invisible para el consumidor, serán necesarias nuevas capacidades en las redes para soportar el creciente número de transacciones para los próximos cinco años. “El futuro está en la automatización. Redes inteligentes que puedan operar basadas en el comportamiento del tráfico y realizar cambios de configuración de manera automatizada, así como medir el desempeño de una aplicación y tomar decisiones para elegir la mejor manera de operar”, concluye Christian Cruz.

El modo en que los clientes de las TdC experimentarán este avance tecnológico, será en servicios más eficientes, menores tiempos de espera y una mejor experiencia en cada una de sus operaciones.

 

Un caso de éxito

7 Eleven es la cadena de tiendas de conveniencia más grande a nivel mundial, una de las claves de su éxito es la agilidad de su modelo administrativo, en el que los gerentes de cada tienda pueden hacer pedidos diariamente a sus proveedores, a través de equipos tipo handheld, en tanto que, otras funciones administrativas como, reportes de ventas o pago de nómina están enlazadas directamente con el sistema contable centralizado de la compañía.

En este contexto era necesario que la empresa contara con una red altamente confiable, para mantener siempre al día el abasto de productos frescos, pues una caída, se habría traducido en problemas de suministro en todas las sucursales, mismas que a diario realizan pedidos, especialmente de productos perecederos.

A partir de 2011, Juniper Networks equipó más de 7,000 tiendas de 7 Eleven en los Estados Unidos y Canadá, con sistemas SRX210 Services Gateway, solución de seguridad y ruteo de alto desempeño basada, en el sistema operativo Junos de la compañía. Asimismo, dichas tiendas emplean switches Ethernet EX2200 de Juniper para conectar sus puntos de venta, sistemas administrativos, computadoras y señalamientos digitales; en tanto que, la conectividad inalámbrica es provista por equipos AX411 Wireless LAN Access Point.

Las nuevas tiendas que fueron inauguradas estuvieron equipadas con Juniper Networks CX111 Cellular Broadband Data Bridge, para permitir la conexión a Internet de los sistemas de la tienda, a través de una conexión 3G, en tanto estaba disponible un enlace T1 o algún otro tipo de conexión fija.

Por otra parte, las oficinas centrales de la cadena emplean Juniper Networks Unified Access Control para minimizar amenazas, proteger las aplicaciones de misión crítica e información sensible, al habilitar seguridad basada en identidad y brindando control de acceso a la red, visibilidad y monitoreo.

 

Christian Cruz, Ingeniero en Sistemas para Juniper Networks México.

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